El buceo en la Costa del Sol es una experiencia flexible con operadores locales, más que un viaje en vida a bordo. Málaga es el aeropuerto y el centro cultural; Nerja es la base playera relajada; La Herradura y Marina del Este forman el núcleo logístico más sólido para el buceo. Los mejores paisajes submarinos se encuentran donde la Sierra de Almijara cae hacia el mar de Alborán, alrededor de Maro-Cerro Gordo, Punta de la Mona, la bahía de La Herradura y la Marina del Este rocosa. Espera paredes, pasadizos, arrecifes de bloques, praderas de Posidonia, pulpos, nudibranquios, morenas, sargos, salemas, sepias y, de vez en cuando, un pez luna. Quienes no bucean encuentran cuevas, pueblos blancos, tapas, museos, senderismo y playas de cala. La regla clave es la conservación: Maro-Cerro Gordo tiene zonas de no buceo, y el buceo autónomo fuera de esas zonas necesita autorización previa del área protegida.