Galicia es el contrapunto atlántico de España frente al Mediterráneo: más fría, más verde, más mareal y más agreste. La planificación más sencilla del buceo se concentra en las Rías Baixas, donde operadores de Vigo, Cangas, Aldán, Sanxenxo y Portonovo organizan salidas en barco de un día a Cíes, Ons, bateas, arrecifes y calas resguardadas. Las Islas Cíes están dentro del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, así que el acceso, el fondeo, el camping y el buceo con lastre están regulados. Hacia el norte, en A Coruña y Costa da Morte, el buceo se vuelve más expuesto, con patrimonio de naufragios, paredes, arrecifes rocosos y mayor dependencia del clima. El agua es fría para un viaje vacacional, comúnmente alrededor de 13°C a 17°C, así que la protección térmica importa. Las personas que no bucean tienen senderos insulares de primer nivel, la ruta del Albariño, pueblos pesqueros, faros y excursiones de un día a Santiago de Compostela.